Ayer por la
noche vi la película El último gigante, una película argentina
estrenada en este año; y me pareció interesante. Me sorprendió que, al final,
un personaje cantase El sonido del silencio, la famosa canción
compuesta por Paul Simon en 1964. Aunque la he cantado mil veces, desconocía el
significado de la letra. Me dejaba llevar, como tantas veces, de la música y de
las sugerencias de las voces. Como estábamos viendo la película con subtítulos,
me enteré de lo interesante que era la letra y lo bien traída que estaba
respecto del argumento.
Hoy, la curiosidad me ha llevado a oír de nuevo oír la canción, ver su letra en inglés, la traducción al castellano y algunas versiones que se han hecho a lo largo de la historia. Aquí traigo todo, como entretenimiento y curiosidad.
The Sound of Silence
Hello, darkness, my old friend.
I've come to talk with you again
because, a vision softly creeping;
left its sedes, while I was sleeping.
And the vision, that was planted in my brain,
still remains
within the sound of silence.
In restless dreams I walked alone
narrow streets of cobblestone,
neath the halo of a streetlamp.
I turned my collar, to the cold and damp,
when my eye were stabbed
by the flash of a neon light
that split the night.
and touched the sound of silence.
And in the naked light I saw
ten thousand people, maybe more.
People talking without speaking,
people hearing without listening,
people writing songs
that voices never share.
And no one dar
Disturb the sound of silence.
Fools, said I, you do not know
silence like a cancer grows.
Hear my words, that I might teach you,
take my arms that I might reach you.
But my words, like silent raindrops fell,
and echoed in the wells of silence.
And the people bowed and prayed
to the neon god they made.
And the sign flashed out its warning
in the words that it was forming;
And the sign said: “The words of the prophets
are written on the subway walls”
and tenement halls.
And whisper'd in the sounds of silence.
El Sonido del Silencio
Hola, oscuridad, mi vieja amiga.
He venido a hablar contigo otra vez
porque una visión, arrastrándose suavemente,
ha dejado sus semillas mientras dormía.
Y la visión, que se plantó en mi cerebro,
aún permanece
dentro del sonido del silencio.
En sueños inquietos, caminaba solo.
por calles estrechas con adoquines
bajo el halo de luz de una farola.
Giré mi cuello hacia el frío y la humedad
cuando mis ojos fueron apuñalados
por el destello de una luz de neón
que partió la noche
y tocó el sonido del silencio.
Y en la luz desnuda vi
diez mil personas, tal vez más.
Gente hablando sin hablar,
gente oyendo sin escuchar,
gente escribiendo canciones
que nunca compartirán.
Y nadie desafió
perturbar el sonido del silencio.
Tontos, dije yo, no sabéis
que el silencio crece como un cáncer.
Escuchad mis palabras para que pueda enseñaros
tomad mis brazos para que puedan levantaros.
Pero mis palabras cayeron
como gotas de lluvia silenciosas
resonando en los pozos del silencio.
Y la gente se arrodilló y rogó
al dios de neón que habían hecho.
Y la señal destelló con esta advertencia
En las palabras que fue formando.
Y la señal dice: “las palabras de los profetas
están escritas en las paredes del metro”
y en los callejones.
Y susurradas en los sonidos del silencio.
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