miércoles, 24 de abril de 2013

Aquella granja




Para mi padre, que durante cinco largos años trabajó en penosas condiciones en una granja navarra, y a quien nunca le he oído hablar de nada de todo aquello.



I

Después de muchos años,
una tarde de otoño volví
al pasado.
Y ante aquel paisaje devastado y triste,
abandonado como ruina sin nobleza,
alcancé a ver,
en el silencio de quienes lo habitaron,
la melancolía de un futuro no previsto.

Porque aquel altanero burgués
de estómago como un puñal,
que enviaba sicarios a Castilla
para contratar a gente en desesperación económica
que aguantase unos horarios esclavizantes
en su granja navarra último modelo,
nunca previó que la niña de sus ojos
yacería en ruina
muchos años después de todo aquello.



II

Muchos años después,
una tarde de otoño
la granja estaba abandonada
y era pasto
de un tranquilo rebaño de ovejas
que humanizaba aquel paisaje sórdido.

Pareciera que todo,
como después de una tormenta inmensa,
hubiera sido abandonado al aire,
y a la lluvia
y al viento del sur.

Los pabellones donde gruñían los cerdos,
el silo de la hierba y el del pienso,
la nave de novillas,
las inmensas cuadras de las vacas,
la sala de ordeño,
la central lechera,
las oficinas, el economato,
las casitas bajas, el depósito del agua,
los caminos y la placeta
dormían un sueño de silencios
después de un tiempo de ignominia.

Y en la humildad de aquella miseria,
donde el coche del panadero
hacía su parada en otro tiempo,
crecían recias flores
plantadas por la mano de un pastor
que acaso no supiera que aquellos
eran  los restos de una ruina ya lejana.





III

Aquel burgués navarro,
que combinaba su pertenencia al Opus
con sentirse señor y dueño
de sus esclavos silentes,
decidió mejorar las condiciones de vida
de sus queridos siervos de la gleba
y mandó construir,
cercano a su palacio de verano,
un bloque de pisos, como en las ciudades,
para ganarse el afecto de sus asalariados.

Hoy esos pisos
están deshabitados y hollados hasta en sus desagües,
y no quedan de ellos más que las paredes
pues cuando aquella granja se acabó
el pillaje del entorno se encargó de la ruina,
arrancó ventanas, segó puertas,
seccionó tuberías, trasegó con bañeras y lavabos
y solo quedó de aquel inmueble
el entramado de paredes y de techos.
Un desolado lugar
que después fue refugio
de otros desheredados de la fortuna.





IV

Aquella granja,
concebida con un lujo de proyecto futurista,
se alimentó de obreros silenciosos,
de gente campesina que emigraba
buscando con sudor algún futuro,
de hombres que sufrían un horario satánico:
de cuatro a ocho, primer ordeño,
de once a dos, segundo ordeño,
de cinco a nueve, tercer ordeño.
Duerme deprisa y vuelve al ordeño
siempre a las cuatro de la mañana.

Así un día y otro,
un mes y otro,
hasta que algo mejor surgiera en otro sitio
y gustoso el hombre dejaría su puesto
a otro que viniera  de una vida imposible.

Y aquellas mujeres que sufrían
el desarraigo de su tierra
pronto les urgían a sus hombres
el traslado a un lugar menos penoso,
a otro escenario donde vivir no fuera
un agobio de relojes y de ordeños.



V

Granja de San José,
cercana a Marcilla de Navarra:
me alegré cuando vi tu ruina imponente
como si quienes vivieron en tu seno,
acaso un campo de trabajo y exterminio,
hubiesen huido en estampida
y la nada se hubiera enseñoreado
del aire de todos tus rincones.

Maldita seas por siempre,
Maldita sea tu misma concepción,
quizá un paraíso fiscal en aquel tiempo,
y maldito sea aquel Brun de infausta memoria
que erigió aquel penal sin más guardianes
que la pobreza y la miseria
que uncía a los obreros a un tormento miserable
sin más final que la huida,
la locura,
la villanía
o la muerte.

  

VI

Granja de San José,
en tu ruina imponente,
maldita seas por siempre.

Madrid, diciembre de 1998
 Jesús Bermejo Bermejo



miércoles, 17 de abril de 2013

Searching for Sugar Man







Dlas películas que he visto en los últimos meses, quizá la que más me ha gustado ha sido Searching for Sugar Man, la historia de un músico que compone algunas buenas canciones en los años sesenta, que apenas tiene éxito y que desaparece de escena.
Pero no del todo, pues entre los blancos surafricanos antiaparheid era muy conocido, y algunas de sus canciones eran el símbolo de rebelión contra el gobierno racista. 
En la película se inicia una investigación y se llega hasta la actualidad de Sixto Rodríguez, un estadounidense de Detroit, hijo de emigrantes mejicanos, que ya en el ocaso de su vida puede disfrutar de una fama que de joven no encontró. Como Cesária Évora, como tantos otros músicos.
Toda una lección de arte, de música, de cine y de investigación periodística. Y sobre todo una gran lección de ética y de sabiduría en estos tiempos en los que domina la miseria moral y la corrupción.


SEARCHING FOR SUGAR MAN


Dirigido por: Malik Bendjelloul    Fecha estreno: 22/02/2013
Género: Documental    Duración (minutos): 83
Reparto: Rodriguez, Malik Bendjelloul
Sinopsis: En los años 60, un músico fue descubierto en un bar de Detroit por dos productores enamorados de sus melodías y sus letras conmovedoras. Sin embargo, el éxito nunca llegó. De hecho, el cantante desapareció en medio de rumores sobre su suicidio. Dos fans sudafricanos se empeñan ahora en averiguar qué pasó realmente con su héroe. Su investigación los ha llevado hasta una historia extraordinaria, hasta el mito de "Rodríguez". Esta es una película sobre la esperanza, la inspiración y el poder de la música. La película ha sido recientemente nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película Documental.



Malamoneda


Es un paraje extraño, misterioso, ubicado en un lugar a trasmano de los Montes de Toledo, cerca del pueblo de Hontanar. Lo más singular es un conjunto de tumbas excavadas en granito, una torre medio derruida y las ruinas de una iglesia y un monasterio.




                            












viernes, 8 de marzo de 2013

Guiños de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina



Hace un par de años publiqué en el blog esta entrada, que ha sido muy visitada. Por la actualidad del lugar, con motivo del cónclave para elegir nuevo Papa, la traigo aquí de nuevo por si algún visitante desea leerla. 



domingo, 17 de febrero de 2013

Invierno. Antonio Machado






Sol de invierno

Es mediodía. Un parque.
Invierno. Blancas sendas;
simétricos montículos
y ramas esqueléticas.

Bajo el invernadero
naranjos en maceta, 
y en su tonel, pintado
de verde, la palmera

Un viejecillo dice
para su capa vieja:
"¿El sol, esta hermosura
de sol!..."Los niños juegan

El agua de la fuente
resbala, corre y sueña
lamiendo, casi muda,
 la verdinosa piedra.




jueves, 27 de diciembre de 2012

Nuestros villancicos



Cuando nos juntamos en familia en algún día de estas fechas, entre el 24 y el 31, recordamos tres villancicos que se cantaban en mi pueblo cuando éramos chicos, y que nunca después hemos oído. Recordamos las letras y los cantamos. Uno, de Nochebuena. Otro, de Año nuevo. Y un tercero, de Reyes. Ahí van:

 

Nochebuena

 

A las doce de la noche

nació el divino Mesías

dejando pura y sin mancha

(a)  la Virgen Santa María.

 

Los pastores y zagales

reunidos en tropel

llegan a Belén cantando

fatigados de correr.

 

tran laran tran laran

tran laran tran,

tran laran tran laran

tran laran tran.

 

 

Año nuevo

 

A la entrada del año,

del año nuevo,

vengo a darle las gracias

al rey del cielo.

 

 

Reyes

 

Los tres Reyes del Oriente,

guiados por una estrella,

van a ver al Niño Dios

que nació en la Nochebuena.

 

El oro, la plata, la mirra y la flor,

son dones que adornan al divino sol,

gloria, gloria, gloria a Dios,

gloria, gloria, gloria a Dios.

 






miércoles, 26 de diciembre de 2012

Que 2013 sea un buen año




Espero que el año 2013 no sea tan malo como nos están pronosticando.Confío en que será un año en el que los poderosos tiemblen un poquito. Aguardo con impaciencia para reírme de los engreídos y de los estúpidos.
Tengo la seguridad de que seremos muchos los que cada día intentaremos que el mundo sea algo mejor, desde nuestro trabajo, desde nuestra familia, desde nuestra amistad, desde nuestra vecindad.
Y en estos últimos días del año riamos con el bebé del vídeo.(Gracias, Silvia, por enviármelo y alegrarme la mañana).






Buen año a todos.