sábado, 29 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
La Bajada de El Hierro: Una insólita romería por el espinazo de la isla
Ahora, octubre de 2011, cuando la tierra ruge y quiere manifestar algo de su furia en la isla de El Hierro, quiero traer aquí lo que tengo alojado en el blog Antonio Aravalle acerca de La Bajada de 2009.
Un abrazo a todos los herreños, en especial a nuestros amigos Isabel y Juan Pablo y también para sus familiares. Ánimo, y que esa bendita tierra no os traiga sino el bien.
Julio de 2009
domingo, 25 de septiembre de 2011
Incendio en la Sierra de Puerto Castilla
Era media tarde del sábado, 24 de septiembre, sobre las seis y cuarto. Vimos que la sierra de la Peña del Cuervo comenzaba a arder por cuatro puntos cercanos, todos cerca de la garganta Cardiel. Llamadas al 112. A la media hora llegaba ya un helicóptero de la zona central de Gredos. Después contamos hasta cinco helicópteros más. No lograron apagarlo antes del anochecer. A la ocho de la mañana siguieron llevando agua. A media tarde de hoy estaba controlado.
La sierra de nuestro pueblo ardiendo, por Barreritas Blancas, por el camino hacia la Cuerda, ese que nos lleva a Robles Amarillos y a la Laguna.
El disgusto, grande. La impresión, penosa. El futuro: que han de cambiar bastantes cosas para que esto no vuelva a suceder.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Va pensiero
El pasado 12 de marzo, Silvio Berlusconi debió enfrentarse a la realidad.
Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y en esta ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia, y el famoso canto "Va pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo y las tropas de Garibaldi entraron en Roma cantándola). La misma palabra Verdi era el acróstico de Vitorio Emmanuele Rege D'Italia.
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi. Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado.
Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al "Times": "La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va pensiero".
Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión. Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida." Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi".
Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y en esta ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia, y el famoso canto "Va pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo y las tropas de Garibaldi entraron en Roma cantándola). La misma palabra Verdi era el acróstico de Vitorio Emmanuele Rege D'Italia.
Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi. Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado.
Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al "Times": "La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va pensiero".
Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión. Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida." Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi".
A Muti no le suele gustar hacer un bis en mitad de una representación. Sólo en una ocasión, en la Scala de Milan, en 1986, había aceptado hacer un bis del "Va pensiero". "Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" - dijo Muti -. En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!".
Muti dijo entonces: "Sí, estoy de acuerdo: "Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país. Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va Pensiero". No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido" , pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida". Muchos aplausos, incluidos los de los artistas en escena. Muti prosiguió. "Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va pensiero"
Toda la ópera de Roma se levantó. Y el coro también. Fue un momento mágico.
Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco, sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los
políticos.
En el enlace siguiente se puede vivir ese momento mágico, lleno de emoción.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Autopsia de la incertidumbre
El otro día me envió mi hermano este artículo, por si me lo había saltado en el periódico. No tiene desperdicio.
EMILIO TRIGUEROS 15/09/2011
EMILIO TRIGUEROS 15/09/2011
Hoy se cumplen tres años de la quiebra de Lehman Brothers, que marcó el estallido de la crisis que todavía domina nuestras vidas: aunque durante las cíclicas tempestades mediáticas se vuelve imposible asimilar el relampagueo críptico de la jerga financiera, ha transcurrido suficiente tiempo para que la perspectiva haga más sencillo entender el encadenamiento de los hechos.
Los artífices del desastre siguen indemnes. Lo que aún mantiene el sistema es su lógica amoral
La opacidad del sistema bancario-empresarial ha secuestrado nuestra razón colectiva.
La sinopsis resulta cinematográfica. Planteamiento: desde principios del siglo XXI, la masiva industrialización asiática acumula un fuerte exceso de dólares y euros en países exportadores cuyos Gobiernos fomentan esa acumulación. Trama: la banca internacional dispara su volumen de negocio, trasladando ese ahorro excedentario hacia nuevas inversiones, en forma de financiación barata. Nudo: maximizando beneficios a corto, los banqueros mundiales incurren en préstamos erróneos; cuando esto se evidencia (al caer Lehman Brothers), y nadie sabe cuántos "malos préstamos" esconde cada banco en su balance, el ahorro global se retira de la circulación interbancaria corriente. Desenlace: como ese ahorro (fondos de inversión, pensiones, etcétera) no se fía de los bancos privados internacionales, pasa a financiar solo a Gobiernos (el pagador más fiable a largo plazo) y son los Gobiernos quienes asumen el riesgo de prestar a los bancos en dificultades, por miedo a que una quiebra encadenada de estos paralice aún más la economía, cuya caída productiva fue comparable a la de una guerra.
Hubo segunda parte. Continuación (2010): el ahorro global se ha volcado en invertir en deuda pública de los Gobiernos; cierto día, empieza a desconfiar de que algunos Gobiernos puedan devolverla, por lo que estos se ven obligados a recortar gastos para seguir recibiendo préstamos. En estos países deudores (como España) confluyen varios factores de crisis: la dificultad general de financiar la actividad económica en tiempos en que las rentas bajan, la resaca de los años de inversiones excesivas o erróneas, y la reducción de gasto público para garantizar que seguiremos siendo solventes tras los años de excesos. El interminable clímax final de esta segunda película tiene lugar en Europa y parece consistir en que los países deudores aceptan imposiciones presupuestarias de sus socios a cambio de mecanismos de apoyo para seguir consiguiendo financiación.
Pero queda algo incomprensible flotando en la trama: ¿cómo pudo fracasar así el sistema bancario internacional, sobrefinanciando sectores enteros y bordeando la quiebra? La respuesta reside en una sola palabra: derivados.
Los derivados son contratos en que dos partes acuerdan un pago futuro en función de la evolución del precio de alguna cosa. Son "papelitos" que tienen valor según el pago que impliquen y que permiten apostar sobre el precio futuro de las cosas, sin poner el dinero para comprarlas. Su función original era sencilla: tomemos el caso del petróleo, cuyo precio puede doblarse o caer a la mitad en cuestión de meses, por causas imprevisibles como guerras o parones económicos. Para empresas que venden o compran petróleo, resulta indeseable que sus ingresos o costes varíen tanto repentinamente; de modo que, por ejemplo, a un productor tejano le puede interesar cerrar hoy un precio de venta de 110 $/bbl para el próximo año, por si el precio se hunde; en cambio, una refinería coreana puede preferir cerrar su coste de compra a 110 $/bbl, por si el precio se dispara. Como productor tejano y refinería coreana no se conocen, un banco internacional vende a cada uno un "papel" por el que les asegura ese precio de 110 $/bbl, a través de un pago de liquidación al final del año. Se trata de un contrato financiero simple que el banco, siempre que case clientes complementarios, comercializa sin riesgo. Típicamente, el banco también reserva algunos "papelitos" para sí mismo, según piensen sus brokers que el petróleo subirá o bajará; mediante esos derivados, el banco se beneficia si acierta con la evolución del precio, sin necesidad de poseer ni un barril real de crudo.
La banca internacional ofrece derivados sobre el precio de muchos activos, no solo materias primas: lo malo es que, cuando el activo es una acción o un bono, los derivados ("papelitos" sobre el precio de "papelitos") se vuelven inextricables y abstractos; los bancos comercializan derivados sobre cualquier cosa con precio, incluidos derivados sobre derivados, generando una madeja infinita de operaciones que solo conocen, con suerte, los ejecutivos al mando.
Los derivados más famosos de la historia empezamos a conocerlos en 2007, cuando algunos inversores norteamericanos se lanzaron a apostar que la vivienda bajaría. ¿Cómo lo hicieron? Mientras que para apostar sobre petróleo hay mercados organizados muy conocidos, no había formas establecidas de apostar por un crash en chalets de Florida. Pero ciertos bancos encontraron modos sigilosos de hacerlo: contratando seguros contra impago de hipotecas con una aseguradora, que se hacía cargo del riesgo de impago del préstamo a cambio de un pago anual del banco (que la aseguradora ingresaba encantada, considerando el riesgo bajo). Cuando los impagos en Florida se dispararon, los bancos suscriptores del seguro empezaron a obtener enormes ganancias (ellos habían revendido mayoritariamente las hipotecas fallidas -las famosas subprime- a bancos extran-jeros, pero se habían quedado con el seguro, que empezaron a cobrar); y ello llevó a la quiebra a la mayor aseguradora norteamericana. Productos como estos seguros y sus derivados, que apenas existían hace 10 años, provocaron pérdidas astronómi-cas al sistema financiero estadounidense en 2008 -y rescates galácticos-.
Los derivados son, pues, espirales de apuestas que periódicamente se alzan y deshacen y que, para generar beneficios, requieren de fluctuaciones, volatilidad e incertidumbres. Investigaciones de las autoridades de EE UU sugieren que algunos fondos llegaron a promover préstamos a insolventes porque ganarían si la vivienda bajaba luego; y resulta verosímil que quien hace negocio aprovechando las fluctuaciones de los mercados intente provocarlas. De hecho, a pesar de que las teorías convencionales postulen que los mercados financieros tienden al equilibrio, el magnate George Soros lleva años sosteniendo que producen burbujas intrínsecamente (Soros también advierte de que las expectativas de los mercados acaban determinando la realidad: como si antes del próximo Madrid-Barça, las apuestas por un empate fueran tan mayoritarias que los jugadores salieran al campo convencidos de que, dada la improbabilidad de una victoria, les conviniera precisamente jugar al empate).
Los bancos de EE UU manejaban crédito del planeta entero; al parecer, nadie imaginaba que se hubieran enfangado así en derivados torticeros. Cuando, a través de la interconexión económica con ellos, muchas otras entidades internacionales entraron en apuros para obtener financiación, se les prestó dinero público, a costa de que sus Gobiernos sufrieran recabando ese dinero en los circuitos financieros, temblando al leer Financial Times y doblegados ante la opacidad de los riesgos bancarios. La versión española de la fiesta financiera internacional es ya un lugar común: bastó la capacidad nacional de montar tinglados inmobiliarios y obras estelares (bonus para directivos, votos para políticos) para captar ahorro global exterior; cuando este desconfió de la capacidad del país para mantener el ritmo en el nuevo escenario, impuso sus condiciones a una economía cautiva.
En el paisaje después de la batalla, los artífices del desastre están indemnes, porque lo que mantiene el sistema es su lógica amoral, no unos protagonistas concretos; los directivos implicados alegarán que seguían "tendencias del mercado" para "competir"; los políticos más hábiles son reelegidos sin mencionar en sus campañas los recortes que siguen a sus dispendios. Ahora necesitamos ajustar precios y rentas porque el exterior ya no nos presta como antes y porque no siempre invertimos inteligentemente. Quizá lo más triste no sea solo constatar cuánta riqueza hemos malgastado como sociedad a través de estos años, sino cómo la opacidad del conglomerado bancario-empresarial y la pobre comunicación política ha secuestrado nuestra razón colectiva para explicarnos qué sucede. Ahora necesitamos ordenar la lista de nuestros problemas y debatir, hablando claro, soluciones. En un mundo donde el ahorro chino mal invertido en Florida acaba con miles de despidos en España, los ciudadanos estamos aprendiendo a vivir con la incertidumbre, pero no con la sinrazón.
Emilio Trigueros es químico industrial y especialista en mercados energéticos.
martes, 20 de septiembre de 2011
20-S: Don Quijote visita a la Consejera de Educación de Madrid
Enterado por las habladurías de la gente de que el Gobierno madrileño de Esperanza Aguirre pretendía desmantelar la Educación y la Sanidad públicas, don Quijote decidió salir de nuevo en aventura con el fin de deshacer tan bastardos entuertos y pidió a don Miguel de Cervantes que lo reviviese y lo galvanizase, y le rogó que lo dignase de la compañía de su fiel escudero Sancho Panza.
Un veinte de septiembre se encaminaron hacia la capital de las Españas tomando el AVE desde su tierra. Una vez llegados a Atocha subieron por el paseo del Prado y se acercaron a la consejería de Educación por ver de visitar a doña Lucía Figar. Cuando la consejera oyó que querían verla tan ilustres personajes, mandolos pasar y en seguida entabló conversa con ellos. Mas don Quijote entrole furioso y le dijo a la dama: “¡Ay Lucía Figar, Lucía Figar!, dime: ¿Por qué has armado tan bellaco follón con la educación pública, malmetiendo de los profesores y maestros y maltratándolos a ellos y a sus alumnos con tus instrucciones para el curso que ahora empieza?
La consejera, avergonzada pero remedándolo, le contestó que quizá había sido mal informado por malmetedores, a lo que don Quijote le replicó con feroz tono: “¡Ah, grandísima picarona! ¡Qué mal gobiernas la Educación de los madrileños! ¡Rácana e ineficiente dama que no sabes gobernar, y que más que Consejera de Educación pareciera que lo eres de Ignorancia y Malas Artes! ¡Ni Lucía, ni Figar! ¡Altanera y maledicente mujer! ¡He de concertar con mi creador que te rebaje del cargo que tienes y te nombre maestra contratada pero sólo seis días por cada tres meses, que es como tú haces con muchos maestras, a ver qué tal te va!”
Y de Educación se fueron a la consejería de Sanidad, y luego a otras dependencias del Gobierno, por ver de impedir más desatinos. Después, al bajar por la carrera de San Jerónimo, don Quijote le dijo a su escudero: “Sancho, quiero que te fijes en ese palacete al que llaman el Congreso, pues otro día vendremos más despacio por ver de hablar con los señores diputados”. “Cuente vuesa merced conmigo, que ya me estoy regustando con ello”, le replicó Sancho. Y en el AVE se volvieron a su casa, que el día había sido duro y apenas habían probado bocado.
Antonio Aravalle
domingo, 7 de agosto de 2011
Pipo, mi perro
Ahora que ya va notándose un poco el calor de la primavera, me gusta salir un buen rato paseando con Pipo por la calle camino del parquecillo que hay junto al museo de Ciencias Naturales. Él va husmeando todos los rincones y luego trota un rato. Después nos sentamos y hojeo el periódico. Cuando se cansa de esperar, emite un gruñido apenas audible, pidiendo que paseemos otro rato. A la primera de cambio no le hago caso; pero ante la insistencia, pliego el periódico y seguimos nuestro camino. Cuando llegamos a casa bebe agua con ansia y me pide una golosina. A veces accedo pero otras no, pues convertiría cada paseo en motivo de premio. Y aunque el premio es el paseo en sí, en ocasiones le doy un par de galletas que se traga en un santiamén. La verdad es que es guapo y positivo este simpático chucho. Me gusta, por primario y por cariñoso. Lo justo, para no cansar.
Traigo aquí una entrada que ya coloqué en el blog hace unos meses, cuando hice una semblanza de mis animales.
"Entró en nuestra vida como sin querer, ocupando el hueco que Linda había dejado unos meses antes, cuando desapareció. Pipo era entonces un cachorrillo semiabandonado de color canelo, que mordisqueaba todo lo que encontraba a su paso, y que alborotaba la vida allí por donde pasaba. Pero también era un perro miedoso y precavido: aún recuerdo cómo se resistía a entrar en el ascensor cuando nos lo trajimos del pueblo.
Pipo es un perro alegre, bruto y cariñoso. Siempre está dispuesto a saludarte y a jugar, para él es lo mismo, y también a salir de paseo. Come cuanto se le echa en su cuenco, pero además, al menor descuido, se zampa en un santiamén cualquier manjar que encuentre por la calle. Aunque para manjares, aquellos dos filetes de ternera que hábilmente secuestró de una bolsa del supermercado dejada en el suelo de la cocina, cuando sonó el teléfono una tarde de este otoño que está terminando. Eso sí, en cuanto lo advertí y se lo reproché, se fue directamente al rincón del castigo sin que yo le dijera nada más.
Es un perro práctico y astuto. Y testarudo. En el pueblo se pierde siempre al volver del paseo por el campo, y eso le permite callejear y husmear a su antojo, y buscar encuentros con sus amigas. Después, cuando lo considera oportuno, vuelve a casa y llama a la puerta falsa para que le abramos y, si no estamos, unas veces opta por darse una vuelta más y otras, por echarse en la calle hasta que regresemos.
Pipo es cariñoso, muy cariñoso, con todos aquellos a los que les gustan los perros, y juega con ellos hasta el agotamiento, sin más límite o freno que el que se le imponga con reiteración. Pero ignora sin rencor alguno a las personas que no conectan con los perros, no les hace caso alguno, les deja estar en paz.
Hasta en el dormir es práctico y brutote. Se le ve a menudo panza arriba, despatarrado y con todo al aire, muy lejos de la dulzura de Linda cuando estaba dormida. Aunque también Pipo puede ser elegante y delicado, como cuando prepara su cama en invierno, haciendo un ovillo con la jarapa de la cocina y enrollándose en ella hasta encontrarse a gusto.
Lo más bonito de Pipo es su mirada, siempre tierna y transparente. Y lo que más enfada, su comportamiento en el pueblo, cuando, libre de correas, lo llamas y, en lugar de venir, hace un quiebro como de juego y se marcha corriendo a la ventura, perdiéndose por las calles. Su tozudez va unida a la seguridad de encontrar la casa abierta a su regreso. Pero su mirada siempre es la mejor prenda de su fidelidad y de sus atenciones.
Mi hermano y el maratón de Madrid
martes 19 de abril de 2011
Una vez más, Javi, mi hermano, corre el maratón de Madrid, con una marca estupenda y una clasificación extraordinaria. Y una vez más, terminada su carrera y recuperado su cuerpo, nos narra su experiencia en una crónica singular. Y yo, según costumbre, la traigo aquí. Cerca están archivadas otras crónicas, por si queréis leerlas.
http://antonioaravalle.blogspot.com/2011/01/los-maratones-de-mi-hermano.html
Enhorabuena, atleta.
Cosa de amigos
K0. ANTONIO Y ELO
K0. ANTONIO Y ELO
Faltan dos minutos para la salida y busco entre el público alguien con quien compartir las dudas habituales de carrera. Al otro lado de la valla veo por fin a Elo y Antonio, en mi opinión un modelo de hermandad. Como no me ven, agito la mano. Al fin, saludan. Estoy salvado.
K5. MARGA
Me había dicho que escaparía un momento para ver la carrera. Como no sé a qué lado se habrá situado, voy por el centro de la calle, bizqueando. Al fin, casi de milagro, me descubre y sonríe. Superada la primera larga cuesta, comienza de veras la carrera.
K9. NEMO Y ESTHER
Me extraña verlos aquí, porque lo suyo es que fueran más adelante. Eso quiere decir que me estoy pasando de ritmo, así que decido moderarme, no vaya a ser que tengamos títeres a partir de la Casa de Campo.
K13. CARLOS
Como el año pasado, me espera con bebida en Cuatro Caminos, la glorieta que fue hogar de sus tíos, hace ya tanto tiempo. Y me siento, claro, como en casa.
K15. GUILLE Y SUS BORRACHUELOS
Lo de este hombre y su familia es cosa aparte: todo el sábado preparando dulces, globos, bebida y música para el disfrute de los corredores. Nunca se lo agradeceremos suficientemente.
K19. RAMIRO, URRACA, ELVIRA Y SANCHO
Hoy no pudo ser: los rotundos reyes de Castilla se quedaron solitos al sereno, y nosotros fuimos condenados a las mazmorras para no interferir con otra marcha. Esta vez la procesión va por fuera.
K23. QNK
La gente del barrio de la Florida viene a ser la esencia de la gente del Madrid que más me gusta: algo escéptica, sensata, modesta y a la vez orgullosa. Más o menos como Qnk, que espera con una botella en la mano (¿para quién?) y saluda discretamente.
K24. YUDUS
Otro madrileño de pro, corredor legendario que me llama en voz baja y me ánima con un guiño casi imperceptible; él y yo sabemos que nos une un vínculo demasiado fuerte: una parte de mi único maratón de menos de tres horas se lo debo a una cabalgada que me regaló desde el puente de la Culebra hasta el MP de la Casa de Campo, un imborrable día gris de noviembre, allá por el año 2007.
K25. DANIEL Y GLORIA
Me esperan para cinco minutos más tarde, al revés de lo ocurrido en 2010. Sumo la ansiedad de entonces con la sorpresa de hoy, y al dividir por dos obtengo el resultado: el maratón es una entidad ingobernable. Es él quien te maneja a su capricho, y no hay más remedio que someterse.
K34. ROBERALVA Y DIEGO
Buena parte del público que anima tiende a situarse en los puntos propicios para una postal: Gran Vía, Sol, Palacio Real (otros años, no éste), puente de Segovia… Pero hay otro público que sabe dónde se sufre de veras. Ahí están Diego y Rober, en medio de la nada, en esa zona gris en la que nadie haría una foto. Están ahí porque saben que ese es el punto en que el maratón devora a sus víctimas. Por eso se agradece tanto el gesto de Rober apretando los dientes.
K36. OTRA VEZ ANTONIO
Esta vez sin Elo, en otro punto fatídico, la cuesta de la calle Segovia, donde uno ya va bien macerado. Para suavizar el calvario, Antonio ofrece agua, isotónico, gel, lo que haga falta. Y lo que hace falta es que pase este duro tramo, algo más liviano con el apoyo del público.
K41. PACO G. Y PACO J.
Otro tándem histórico, casi un mito para el corredor popular, un símbolo del deporte como vía para alcanzar la felicidad. Como cabía esperar, se han colocado donde más falta hacían: en mitad del último tramo difícil, esa cuesta larga y tendida que conoces a fondo desde dentro del Retiro, pero que por el asfalto se hace aún más insidiosa.
K41,300. PILAR, CARLOS, GLORIA, MAYYI, LARA, DANIEL Y MAYSÁ.
Son el premio a una jornada llena de emociones. Como siguen siendo los peques (por más que anden casi todos por los veinte), me acerco a la valla para chocar la manos con Daniel y las sobris.
K41,700. ANA Y MATÍAS
Desde la izquierda, oigo mi nombre entre el guirigay de voces que envuelven al corredor, muy cerca ya de meta. De refilón veo el gesto animoso de Ana, acompañada del gran Matías.
K42,195. EL CRONO
A menudo, el reloj es un factor de presión para los corredores. También lo he sufrido, aunque cada vez menos. Desde el k2 he ido viendo delante de mí el globo de 3h30, cada vez más cerca: 500m, 300, 250, 200… Otras veces habría forzado la marcha para enlazar y entrar en 3h29, pero ya no. Poco a poco, uno va entendiendo que el tiempo apenas cuenta en maratón. La clave de esta carrera está en otro lado, está en los amigos.
……………………………..
Publicado por Jesús
miércoles, 27 de julio de 2011
De cómo don Quijote y Sancho llegan a Madrid en el verano de 2011
En un lugar de La Mancha , de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.
Enterado por las habladurías de la gente de que el Gobierno de España, a causa de la locura de los mercados y del férreo control germano de la unión europea, había recortado el sueldo a funcionarios y jubilados, y sabiendo que los de la oposición esperaban, felones ellos, ganar las siguientes elecciones para tomar medidas aún más duras, don Quijote maldijo el despilfarro de muchos años gobiernos conservadores y progresistas, cuyas consecuencias ya se dejaban ya ver en el atrevimiento de los presidentes de muchas regiones, que, osados y energúmenos ellos, pretendían empezar a desmantelar el estado social y el carácter público de numerosos servicios, tales como hospitales, escuelas, pensiones y bienes de todo tipo, que a lo largo de los años habían ido siendo conquistados para el disfrute y el buen uso de todos, y decidió salir de nuevo en aventura con el fin de deshacer ésos entuertos ya dichos y otros más, y batallar lo que estuviera de su mano para que no les fuese arrebatado a los ciudadanos lo que debido a las luchas de sus padres y abuelos ya por derecho les pertenecía.
Así fue como decidió pedir a su creador, el señor don Miguel de Cervantes, que lo reviviese, lo galvanizase y lo salvase del hechizo al que lo habían condenado el cura, el barbero, el ama y aquel innoble caballero de falso nombre y mala idea. Y rogó al bueno de su creador que lo dignase de la compañía de su fiel escudero Sancho Panza, que a buen seguro quedaría maravillado de volver a vivir, y más aún en el mundo del siglo XXI. Apenas accedió don Miguel a tan noble petición, nuestro caballero se encaminó hacia la casa de Sancho, y cuál fue su sorpresa al ver repantigado a su escudero en un sillón, bebiendo cerveza mientras veía el partido de fútbol dela Champion League.
Así fue como decidió pedir a su creador, el señor don Miguel de Cervantes, que lo reviviese, lo galvanizase y lo salvase del hechizo al que lo habían condenado el cura, el barbero, el ama y aquel innoble caballero de falso nombre y mala idea. Y rogó al bueno de su creador que lo dignase de la compañía de su fiel escudero Sancho Panza, que a buen seguro quedaría maravillado de volver a vivir, y más aún en el mundo del siglo XXI. Apenas accedió don Miguel a tan noble petición, nuestro caballero se encaminó hacia la casa de Sancho, y cuál fue su sorpresa al ver repantigado a su escudero en un sillón, bebiendo cerveza mientras veía el partido de fútbol de
-Sancho amigo, ¿Cómo estás, hijo?
-¡Ay, mi señor don Quijote! ¡Qué sorpresa tan grande volver a verle! Espere vuestra merced, que apago esto con el mando. ¿Cómo usted por aquí?
-Sancho, es menester que salgamos de nuevo por esos mundos de Dios, abandonados en las manos de gobiernos desleales y maltratadores del bienestar de las gentes sencillas. Has de animarte pronto y prepararte para la más grande aventura que vieron los siglos, despídete de los tuyos y vayamos ya donde tengo pensado.
-Bien decís señor, ya presto me avío. Mas, ahora que lo pienso, ¿qué se me ha perdido a mí en tamaña aventura, si tengo pagados el coche y el piso, y los muchachos ya se manejan, crecidos como están y bien colocados? Déjeme vuesa merced estar en casa tranquilo, que, con la jubilación anticipada, Teresa y yo tenemos lo suficiente para vivir sin preocupaciones ni problemas.
¡Ah, necio de ti, siempre pensando en tu propia panza y nada más! ¿Será necesario que te diga que has de poner tu empeño en el bienestar de todos y no sólo en el tuyo? Sancho bueno, con las dotes que tú tienes, el buen hablar y el buen razonar, saldrías en todas las televisiones y te convocarían para todos los programas, y eso te gustaría tanto o más que cuando fuiste gobernador de Barataria.
Mudó la expresión Sancho y observó a don Quijote, vestido de negro y con sombrero de fieltro, la barba blanca y el ojo fiero. Pensó en lo feliz que estaría su mujer si él saliera por la tele dando consejas, y cómo sus vecinos se darían cuenta de que no es un jubilado simplón sino un gran sabio de sabiduría natural.
- Señor, está bien pensado lo que vuestra merced dice, tamañas injusticias es necesario repararlas. ¿Cuándo quiere vuesa merced que salgamos?
- Sancho amigo –dijo emocionado Don Quijote- sabía yo que tú no podías estar adormecido con esos opios de hoy en día y las cuatro chucherías que os propone el imserso. Remira mis ojos y observa cuánto de alegría hay en ellos porque tú, mi fiel escudero, decides que has de hacer lo que tienes que hacer y lo que conviene a todos.
Y fue así como se encaminaron hacia la estación del ave de Ciudad Real, con el fin de coger el tren y llegar a la capital de las Españas. Llegados a Atocha subieron por el paseo del Prado y se acercaron a la consejería de Educación por ver de visitar a doña Lucía Figar. Cuando la consejera oyó que querían verla tan ilustres personajes, mandolos pasar y en seguida entabló conversa con ellos. Mas don Quijote entrole furioso y le dijo a la dama:
- ¡Ay Lucía Figar, Lucía Figar! Dime: ¿por qué en los colegios concertados de la educación básica hay tantos niños y niñas acomodados y por qué en las escuelas públicas hay tantos desfavorecidos y tantos inmigrantes, si unos y otros centros reciben de las mismas arcas del estado los euros para poder mantenerse?
La consejera, avergonzada pero remedándolo, le contestó que quizá había sido mal informado por malmetedores, que cada uno elige escuela tal y como desea, a lo que don Quijote replicó con feroz tono: “¿Acaso, Figar, el Estado todavía sigue siendo confesional como en mi primera salida?”, a lo que la consejera repuso que no, que todos los vecinos eran libres de creer o no creer en la madre iglesia. Fue entonces cuando nuestro caballero así le respondió:
- ¡Ah, grandísima picarona! ¡Qué bien engañas a los madrileños y qué mal gobiernas su educación, tú, que niegas a los colegios e institutos públicos los maestros de apoyo y compensación que necesitan los muchachos para salir adelante. Rácana e ineficiente dama, que no inspeccionas los centros concertados por vigilar que sean escolarizados paritariamente todos los solicitantes de escuela, pues públicos son todos los dineros que reciben unos y otros centros! ¡Ni lucía, ni figar! ¡Cobarde y sabihonda mujer! ¡He de concertar con mi creador que te rebaje del cargo que tienes y te nombre maestra contratada para sustituciones, a ver qué tal te va!
Y de Educación se fueron a la consejería de Sanidad, para ver a la señora consejera y decirle que debido al mal trato que daba a la sanidad pública iban a proponer al señor Cervantes que la nombrase enfermera en prácticas en el hospital Doce de Octubre, para atender las urgencias con un contrato temporal tan usual en estos tiempos.
Y a los magos de las finanzas, iban a proponer a su creador que los encantase de albañiles sin nómina; y a la viceconsejera de Educación, becaria sin sueldo en el CSIC; y al señor alcalde, conductor en prácticas de la EMT a tiempo parcial. Y a la señora presidenta de Madrid, vigilante nocturna en el polígono industrial de Pinto.
- Mi señor Don Quijote –dijo Sancho- podríamos pedirle a nuestro creador que al señor alcalde lo encantase no como conductor en prácticas de un autobús interurbano sino como barrendero del selur con contrato de tres meses.
- ¿Qué le dirás, Sancho, tú que eres un hombre tranquilo e irónico, qué le dirás al señor alcalde, cuando hablemos con él?
- Mi señor don Quijote, con conocida frase, yo le diré: “Quieto, ahí señor gallardo, quieto, no se le ocurra tocar el paseo del Prado, que vuesa merced es capaz de levantar en esa hermosa barriada un parque temático; deje vuesa merced el paseo en paz y aséelo con unas papeleras y otras cuatro cosejas más. ¡Quieto ahí, señor faraón!
Don Quijote y Sancho recorrieron Madrid y dejaron dichas y bien dichas tres cosas a algunos banqueros nacionales e internacionales, exigiéndoles que cesase de una vez tanta basura como se iba viendo en los escándalos financieros o serían encantados como recogedores de fruta en Murcia y sin contrato.
Y luego fueron a ver al presidente del Gobierno, quien, huérfano ya de deseos electorales, aparecía ante todos como mustio y ahostiado, y pese a que destacaron lo que hizo en su primera legislatura en lo tocante a derechos civiles y le alabaron que diera la cara por la crisis, aunque tarde, le afearon que no hubiera metido en vereda a las grandes empresas, a de los bancos y a las sicav, y le echaron en cara que él y su gobierno dejasen que mangonearan sin pudor los tiburones financieros y los capos de la economía sumergida.
Después se fueron a ver al cardenal Rouco para preguntarle que cuándo los señores purpurados van a dejar de presionar para que los españoles puedan libremente estar con la madre iglesia o no, que cuándo las visitas del santo padre serán cosa privada y que por tanto no usarán las escuelas públicas como albergues de su muchachada, pero como el cardenal le contestó a la gallega, le pidió a don Miguel que lo encantase como coadjutor temporal a una aldea de Lugo.
Las siete de la tarde serían cuando por Cibeles aparecieron don Quijote y Sancho, y se les vio unirse a una manifestación que pedía paz duradera para Palestina. Todo el mundo los reconoció en seguida, tan famosa era su figura que pronto los miraban aunque nadie se atrevía a trabar conversación. Nadie salvo una niña, que en español y en árabe, les recitó el comienzo del famoso libro. Don Quijote la abrazó emocionado mientras decía al oído de su padre que La Mancha , el lugar de donde ellos venían, no se refería a manchurrón sino que era lo que en la morería dicen por llanura.
Al pasar por el círculo de bellas artes se enteraron de que cada 23 de abril leían el famoso libro en el que se contaban sus propias aventuras. Autoridades y catedráticos, pintoras y músicos, cineastas y actores se pavoneaban leyendo capítulos, difundidos por todos los medios y hacia todos los lados con lo que ahora llaman la red de redes.
-Habrás visto, Sancho, lo famosos que somos y lo mucho que nos quieren estas gentes. Mas mucho me temo yo que esta querencia sea solamente porque ya estamos muertos. Necesario será que nos presentemos al director de esta casa y le pidamos acaso para leer algún capitulillo de nuestras aventuras.
-Bien dice vuesa merced, pero a mí me gustaría más que leer, hablar en público de las cosas que hemos hecho en este día, y así dar cuenta a aldeanos y ciudadanos de nuestra nueva salida en aventura por deshacer entuertos de este nuevo siglo.
Y se dirigieron hacia Atocha con el fin de coger el ave y volver a su pueblo para descansar. Al bajar por la carrera de San Jerónimo don Quijote dijo a su escudero, mirando a la izquierda:
- Sancho, quiero que te fijes en ese palacete, el congreso de los diputados, pues otro día vendremos más despacio a hablar con estos señores. Ahora que va a haber elecciones me gustaría venir a explicar este otoño a los señores diputados y diputadas que bien harían los dos partidos de la R formar un gobierno de gran coalición que afrontase la grave crisis con un pacto por el empleo y por la defensa del país contra los mequetrefes de la finanza especuladora; un pacto al que podrían unirse los nacionalistas vascos y catalanes y alguno más, si esa que llaman izquierda fuera unida.
-Cuente vuesa merced conmigo, que ya me estoy regustando con ello.
Y en el ave se fueron a su casa, que el día había sido duro y apenas habían probado bocado.
31 de julio de 2011
Antonio Aravalle
lunes, 25 de julio de 2011
lunes, 18 de julio de 2011
Hace 75 años comenzó la guerra civil
"Pasarán años y olvidaremos todo, y lo que hemos vivido nos parecerá un sueño, y será un tiempo del que no convendrá acordarse. Pero algún día estas fotografías habrán de servir para juzgar la barbarie y la crueldad de unos años sangrientos."
Así termina el relato Ruinas, el trayecto: Guerda Taro, de Juan Eduardo Zúñiga, que forma parte de su libro Capital de la gloria.
Hoy, 18 de julio de 2011, hace 75 años del comienzo de la guerra civil. No se me ocurre mejor forma de recordar esta infausta fecha que traer aquí un enlace para poder leer diversos cuentos de Zúñiga sobre el Madrid de la guerra civil.
Después de leer La tierra será será un paraíso, Largo noviembre de Madrid y Capital de la gloria uno ya no es el mismo, la visión de la guerra es ya otra, el dolor y la tristeza por la tragedia son inigualables, el gozo de la lectura, infinitamente más acentuado y las ganas de releer una y otra vez, algo que sus lectores hacemos muy frecuentemente. No es sólo el vocabulario, la sintaxis o el estilo; no sólo la finura, el amor a las víctimas o el conocimiento del ser humano. Es sobre todo estar leyendo a un gran escritor, a un madrileño discreto, a un magnífico cuentista, a un poeta que ama a su ciudad y a los que en ella viven.
Después de leer La tierra será será un paraíso, Largo noviembre de Madrid y Capital de la gloria uno ya no es el mismo, la visión de la guerra es ya otra, el dolor y la tristeza por la tragedia son inigualables, el gozo de la lectura, infinitamente más acentuado y las ganas de releer una y otra vez, algo que sus lectores hacemos muy frecuentemente. No es sólo el vocabulario, la sintaxis o el estilo; no sólo la finura, el amor a las víctimas o el conocimiento del ser humano. Es sobre todo estar leyendo a un gran escritor, a un madrileño discreto, a un magnífico cuentista, a un poeta que ama a su ciudad y a los que en ella viven.
Gracias, maestro, por sus hermosos libros. Gracias por el relato Gerda Taro, por el Rosa de Madrid, por el Patrulla del amanecer. Gracias por su discreción. Gracias por escribir.
Enlace para leer algunos cuentos de Zúñiga. ( Recomiendo especialmente Rosa de Madrid):
http://www.inabima.org/BibliotecaInabima2/Z/Ziga,%20Juan%20Eduardo%20-%20Cuentos%20del%20sitio%20de%20Madrid/Z%FA%F1iga,%20Juan%20Eduardo%20-%20Cuentos%20del%20sitio%20de%20Madrid.pdf
http://www.inabima.org/BibliotecaInabima2/Z/Ziga,%20Juan%20Eduardo%20-%20Cuentos%20del%20sitio%20de%20Madrid/Z%FA%F1iga,%20Juan%20Eduardo%20-%20Cuentos%20del%20sitio%20de%20Madrid.pdf
martes, 14 de junio de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
La ciudad de Trieste y Claudio Magris
El sábado, 21 de mayo, estuvimos en Barcelona y aprovechamos para ver una exposición en el CCCB, dedicada a la ciudad de Trieste y al escritor Claudio Magris.
Tiene algo especial esta exposición, algo que te deja una huella imborrable: los cinco sentidos te acercan a una ciudad y a un escritor, a un espacio que es un crisol, un cruce de caminos y culturas, y a un tiempo que recoge la esencia del siglo XX.
El viento que caracteriza la ciudad, las lenguas que en ella se hablan, la diversidad étnica, los contrastes entre la vanguardia (en literatura, en arte, en psiquiatría) y el retroceso (la proclamación de las leyes raciales del fascismo), las librerías, los cafés…
Todo de la mano de Claudio Magris, ese escritor que con su libro El Danubio me dio a conocer una Europa anterior a la guerra fría, esa Europa alrededor del Danubio que es una crónica de la diversidad, una diversidad que une a veces y otra separa, pero que no se deja engullir por las culturas dominantes del continente.
Claudio Magris, sus libros, su café, sus clases, su dolor por la muerte de su esposa, su esencia de hombre sabio que conoce Europa y que sabe dónde reside su fuerza, sus peligros y sus grandezas.
Claudio Magris, sus libros, su café, sus clases, su dolor por la muerte de su esposa, su esencia de hombre sabio que conoce Europa y que sabe dónde reside su fuerza, sus peligros y sus grandezas.
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