miércoles, 5 de agosto de 2026

Estos días azules y este sol de la infancia: ante la tumba de Antonio Machado

Hace doce años escribí una conferencia titulada Homenaje a  Antonio Machado en el 75 aniversario de su muerte y la expuse en mi Instituto el día del libro ante mis compañeros, ante padres y madres y, sobre todo, ante un nutrido grupo de alumnos. Así celebré mi despedida de la Educación Pública y mi acceso a la jubilación, después de cuarenta años educando a varios miles de niños, niñas y adolescentes mientras les enseñaba Lengua Castellana.

Y hoy,  cinco de agosto de 2026, he visitado con mi familia la tumba del poeta. Ha sido como el final de un viaje largo y he sentido sosiego y paz.

Verdaderamente fueron penosas y tristes las últimas jornadas de Antonio Machado, si bien sus paseos por la playa de Collioure le ofrecieron un final sereno y armonioso, que dieron lugar a un último poema: "Estos días azules y este sol de la infancia". 

Quizá por conocer bien los últimos días del poeta, el dolor y la tristeza que en su momento sentí, se ha transformado en tranquilidad y aceptación. He recordado junto a su tumba su vida y su poesía. Y ha venido a mi memoria otra tumba, la de Leonor, que visité en 1975 en un viaje a Soria, Entonces pensé que quizá sería bueno que algún día reposaran juntos. Hoy pienso que no, que mejor así. Ella en los altos páramos del Duero. Y él, en las dulces tierras de Collioure, tierras de acogida en un tiempo de ira. Dejemos a los muertos en paz, en su tumba honesta y tranquila. Y disfrutemos de la poesía y de la prosa de nuestro poeta. Y de su ejemplo cívico, de su saber estar a la altura de las circunstancias.






              Hotel Bougnol Quintana. Collioure


Estos días azules y este sol de la infancia

Homenaje a Antonio Machado en el 75 aniversario de su muerte

En la madrugada del 23 de enero de 1939, casi al final de la guerra civil, varios grupos de científicos, intelectuales y escritores republicanos, entre los cuales estaba Antonio Machado, son evacuados de Barcelona debido al avance del ejército franquista. Van en varios vehículos oficiales camino de Francia. Cuatro días más tarde, después de una odisea por carreteras secundarias, llegan a la frontera, donde hay una impresionante aglomeración de personas. Gracias a las gestiones del escritor español Corpus Barga, que explica al inspector de los gendarmes que Machado es un poeta español muy conocido, por fin les sellan los visados.

Arrecia el temporal de lluvia y se refugian en un primer momento en la estación de trenes de Cerbère, donde la situación general es espantosa. La madre del poeta está seriamente enferma y Antonio, muy desmejorado en los últimos meses, tiene la salud quebrantada por problemas cardíacos y pulmonares. Finalmente, cinco días después emprenden viaje en tren hasta el cercano pueblecito de Collioure. En un pequeño hotel llamado Bougnol-Quintana les recibe la dueña, una persona afable que pone a disposición de los Machado dos habitaciones, una para el poeta y su madre y otra para su hermano José y Matea, su esposa. Han llegado con lo puesto y apenas sin dinero. Pero se han librado de los cercanos campos de refugiados creados para los miles de españoles que llegan a Francia.

En esos primeros días en Collioure, Antonio Machado escucha la radio, lee algunos periódicos y se informa de lo que está pasando en España. Desde la terraza del hotel se divisa el mar. Hay una foto del poeta en este mirador en la que se le ve liando un cigarrillo; parece muy cansado, pero no abatido. Aún tiene fuerzas para escribir cartas que le permitan abrirse camino y seguir adelante.

Apenas sale del hotel, pero un día de sol el poeta le dice a su hermano José: “Vamos a ver el mar”. Caminan hasta la playa y se sientan en una de las barcas allí varadas. Hace mucho viento, pero el sol del mediodía, es invierno, casi les da calor. Están un largo rato en silencio contemplando las olas y mirando las casitas de pescadores. Poco después le dice Antonio a su hermano: “Quién pudiera vivir ahí, tras una de esas ventanas, libre ya de toda preocupación”.

La salud de la madre empeora y la del poeta se agrava súbitamente. Llaman a un médico, pero les dice que nada se puede hacer. Antonio muere el 22 de febrero de 1939, a los 63 años.  El entierro, por su expreso deseo, es estrictamente civil y sobrio, como era su manera de ser. Acuden muchos vecinos del pueblo y están presentes autoridades republicanas españolas y francesas. Tres días después fallece la madre y es enterrada en el mismo cementerio…

A los pocos días, guardando las cosas del poeta, su hermano José encontró un trozo de papel arrugado en el bolsillo del abrigo de Antonio. Allí, escritos a lápiz, había tres apuntes. El primero, las palabras iniciales del famoso monólogo de Hamlet:

Ser o no ser

El segundo apunte era un verso alejandrino, acaso el primero de un futuro poema: 

Estos días azules y este sol de la infancia

Y el tercero, cuatro versos de su poema Otras canciones a Guiomar:


Y te daré mi canción:

se canta lo que se pierde,

con un papagayo verde

que la diga en tu balcón.

Gracias a este emocionante documento, podemos deducir que, derrotada la República y viendo cercana su muerte, Antonio, en aquel rato en silencio junto al mar, pensaría en Guiomar, la mujer de la que se enamoró en su edad madura, un amor que no pudo ser. También se acordaría de su primera infancia, de aquella Sevilla luminosa y azul que tantas veces evocó en sus escritos. Seguro que recordaría sus proverbios y cantares, nacidos de la sabiduría poética y de sus muchas y variadas lecturas. Allí, tan cerca del mar en Collioure, es muy probable que viniera a su memoria Leonor, la musa-esposa de Campos de Castilla. Y que evocase, con amargura y un punto de ironía, los últimos versos de su Retrato, tan amargamente proféticos. 


Y cuando llegue el día del último viaje

y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

casi desnudo, como los hijos de la mar.

Hoy queremos hacer aquí un homenaje a Antonio Machado en el 75 aniversario de su muerte. Y queremos que el trozo de papel encontrado en su abrigo nos haga de guía en el viaje por la vida del poeta.

Si deseas leer el artículo completo, aquí va el enlace:

https://roblesamarillos.blogspot.com/2014/02/homenaje-antonio-machado-en-el-75.html

 


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