Uno
En
el excelente suplemento Babelia de El País de ayer sábado, 28 de junio,
dedicado a Robert Capa, se hacían referencias frecuentes al gran amor de su
vida, la extraordinaria reportera Gerda Taro, esa gran mujer que en plena
juventud murió arrollada por un tanque en la batalla de Brunete, en la guerra
civil española. Y detallaban ustedes bibliografía suficiente para conocer a
Capa y a Gerda.
Pero
creo interesante recordar que hace unos años Juan Eduardo Zúñiga publicó Capital
de la gloria, sobre el Madrid de la guerra civil, y que es en ese libro
donde hay un extraordinario relato dedicado precisamente a Gerda Taro que
muestra lo mejor de lo mejor de Zúñiga. En estos tiempos en los que triunfa una
trilogía de libros de suspense muy gordos, cuyo valor desconozco porque no los
he leído, quiero hacer propaganda de una trilogía de Zúñiga, un autor que es un
lujo para nuestra literatura. Se trata de La tierra será un paraíso,
Largo noviembre de Madrid y Capital de la gloria. Después de leerlos
uno ya no es el mismo, la visión de la guerra es ya otra, el gozo de la
lectura, infinitamente más acentuado y las ganas de releer una y otra vez, algo
que sus lectores hacemos muy frecuentemente. No es sólo el vocabulario, la
sintaxis o el estilo; no sólo la finura, el amor a las víctimas o el
conocimiento del ser humano. Es sobre todo estar leyendo a un gran escritor, a
un madrileño discreto, a un magnífico cuentista, a un poeta que ama a su ciudad
y a los que en ella viven.
Gracias,
maestro, por sus hermosos libros. Gracias por el relato Gerda Taro,
por el Rosa de Madrid, por el Patrulla del amanecer.
Gracias por su discreción. Gracias por escribir.
27
Oct 2009
El día veintiocho de junio publiqué
un post titulado Juan Eduardo
Zúñiga: Un lujo de escritor , en el que recordaba que este
ilustre autor publicó en Capital de la gloria un estupendo
relato titulado Ruinas, el trayecto: Guerda Taro, cuyo
protagonista, un soldado del ejército republicano en la ruina de marzo de 1939,
va poco a poco despojándose de su identidad para obtener una nueva que le libre
de las represalias de la dictadura. Ese soldado, a pesar del riesgo que corre,
guarda una foto en su chaqueta en la que aparece una reportera, a la que
recuerda vagamente, junto a dos hombres en el frente de guerra. Mientras camina
por un Madrid sombrío y esquivo, esa foto se va haciendo cada vez más vívida en
su memoria de soldado vencido: recuerda el nombre de la fotógrafa, Gerda Taro (Guerda escribe
el autor), evoca los detalles de su trabajo junto a ella y se entera de que la
foto está hecha en el frente de Brunete, lugar donde ella moriría unos días
después de la instantánea.
El
soldado recuerda cómo él fue uno de los conductores que la acompañaban al
frente, cuando Gerda iba a hacer reportajes que luego publicaban las
revistas francesas Regards y Ce Soir. Y poco a poco, en el frío
de ese marzo siniestro, Gerda Taro se convierte para él en el símbolo de
la resistencia al fascismo, una resistencia decidida pero desasistida,
intrépida pero frágil, valiente pero trágicamente muerta en plena retirada.
Dos
Un
mes después fui a Barcelona para ver la exposición de Gerda Taro y Robert Capa
en el MNAC, que antes había estado en Nueva York, en Londres y en Milán. Me
interesaba mucho la figura de Gerda sobre todo por haber estado oculta detrás
de Capa, y porque murió en Brunete arrollada por un tanque mientras trabajaba.
Entre tanto hombre pasó desapercibida salvo por su independencia, su pelo rubio
y lo guapa que era, pero casi nadie apreció adecuadamente su trabajo. En
Barcelona, el 29 de julio, setenta y dos años después de su muerte, vi a Gerda
Taro más viva que nunca. Por fin su estrella brillaba en aquella exposición con
luz propia.
Tres
Ahora,
a finales de octubre, tres meses después de la visita de la exposición, leídos
los libros de Susana Fortes (Esperando a Robert Capa) y Fernando Olmeda (Gerda
Taro, fotógrafa de guerra), y los catálogos de las dos exposiciones, la de ella
y la de Capa, tengo que decir que aún me cautiva más la personalidad de Gerda
Taro.
Y
si se han podido escribir los libros arriba citados, y se ha podido montar la
exposición sobre Gerda, ha sido gracias a la investigadora Irme Schaber,
quien mejor ha sabido buscar los rasgos que definen a Gerda y quien más ha
reivindicado su figura y su trabajo. Espero que podamos leeer pronto en
castellano su libro "Gerda Taro, una fotógrafa revolucionaria en la guerra
civil española"
Cuatro
De
todo lo que he leído y visto en estos meses me quedo sobre todo con algunas
imágenes, las que acompañan estas líneas, y con un fragmento del relato de
Zúñiga:
"Pasarán
años y olvidaremos todo, y lo que hemos vivido nos parecerá un sueño, y será un
tiempo del que no convendrá acordarse. Pero algún día estas fotografías habrán
de servir para juzgar la barbarie y la crueldad de unos años sangrientos."
[le dijo Gerda Taro al soldado].
Cinco
Hace
unos días me he enterado de que Michael Mann va a hacer una película basada en
el libro de Susana Fortes "Esperando a Robert Capa". No me parece
mal, aunque tengo algunas dudas al respecto, porque yo creo que el libro crece
cuando los protagonistas llegan a España; pero eso es sólo la última parte del
libro. Me da cierto miedo que sea una película de ésas que llaman biopic.
El biopic,
dice Borja Cobeaga, “Es un género complejo. En mi opinión se hacen
demasiados. Sobre todo porque la obra de los genios es más interesante que su
vida personal. Modigliani, Klimt y Chaplin tuvieron biografías apasionantes
pero sus biopics dejan mucho que desear como historias
dramáticas.
Seis
Una idea de película: La foto de Gerda Taro
Debo decir que desde que vi la Exposición de Gerda Taro en Barcelona no dejo de darle vueltas a una idea. Consiste en la posibilidad de hacer una película basada en el relato de Zúñiga del que hablaba en el post anterior. Según va recordando el soldado a Gerda Taro, se van haciendo flash backs para contar la vida de Gerda. Habría dos planos de realidad: el presente, el trayecto del soldado por Madrid; y el pasado, la vida de Gerda Taro. Al final casi coincidirían: la muerte de Gerda y el final de la guerra, cuando el soldado va a cambiar de identidad. Incluso pensé en la directora: Icíar Bollaín. Pero yo no tengo contactos para llegar a Icíar. ¿Alguien sí?
Siete
Una
exposición en el Círculo de Bellas Artes en 2010: Robert Capa, Gerda
Taro y la guerra civil española
Parece
ser que el Círculo de Bellas Artes de Madrid va a incluir en su programación
para el año 2010 una exposición de fotos de Gerda Taro y Robert Capa sobre la
guerra civil. Sería muy interesante que fuesen dos exposiciones, un poco a la
manera de la exposición de Barcelona, con el fin de que, una vez más, Gerda no
quede tapada por la sombra de Capa. Y sería deseable que incluyeran fotos
de La maleta mejicana, aunque será difícil, porque parece ser que
en 2010 o 2011 va a montar una exposición sobre esa maleta el ICP de Nueva
York, donde están depositadas todas esas fotos. Y sería adecuada también una
nueva catalogación de las fotos, pues aún se dan como fotos de Capa algunas que
son de Gerda. En todo caso, bienvenida sea esa nueva exposición del Círculo.
Madrid no puede quedar fuera del circuito de estas exposiciones. Creo que es
una vergüenza que la exposición de Barcelona no pasase también por Madrid, siendo
como fue la ciudad donde vivió Gerda en la etapa más interesante de su vida
como reportera.
Ocho
16 Jul 2010
Gerda Taro y Robert
Capa en Madrid
Hace un año fui a Barcelona para
ver la exposición de fotos de Gerda Taro y Robert Capa titulada Esto es
la guerra, y en ella aparecían el desgarro y el dolor y, en otros
casos, la vida cotidiana e incluso la sonrisa.
Me entristeció que en Madrid no
pudiera verse dicha exposición: Muchas fotos están hechas en Madrid; Gerda
vivió en Madrid algunas temporadas durante aquellos meses infernales; Gerda
murió cerca de Madrid, en Brunete, hace ahora 73 años.
Pero
ya en septiembre me enteré de que en el Círculo de Bellas Artes de Madrid iba a
montarse una exposición sobre ambos reporteros, pero que no era la misma que la
de Barcelona. Pensé que serían fondos del Reina Sofía legados por el hermano de
Capa.
Pues
bien, ayer se inauguró la exposición en el Círculo y estará abierta hasta
septiembre, y…es la misma exposición, Esto es la guerra,
patrocinada por la Fundación Pablo Iglesias y el Centro Internacional
de Fotografía de Nueva York. Enhorabuena a todos por traer la exposición a
Madrid. Sirva como homenaje a Robert y a Gerda, ahora que se celebra el
centenario del nacimiento de esta última.
Hoy
he ido a ver la citada exposición y es exactamente igual a la otra aunque con
algunos matices. En aquélla se especificaba más la serie sobre Muerte
de un miliciano; en ésta hay posibilidad de ver muchas fotos en vídeo
de La maleta mejicana. Pero en esencia es la misma exposición, tan
viva y tan interesante.
Ánimo
y acudid a verla. Merece la pena. Hoy me he comprado la biografía de François
Maspero sobre Gerda Taro. Será mi lectura de fin de semana.
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